Alimentos para nutrir, hidratar y definir tus rizos

“¡Lo que no se come, se lo unta!” y no está malo. En ocasiones tenemos en las manos todo lo que necesitamos y no nos damos cuenta, ya es tiempo de darnos cuenta que la naturaleza nos regala todo para la salud y la belleza; razón por la que hoy te traemos cuatro alimentos a los que le puedes sacar provecho para el cabello:

Linaza:
hidratación, crecimiento y nutrición caminan juntos con este cereal milagroso al que le puedes sacar provecho haciendo tu propia gelatina casera que definirá tus rizos mientras aporta todo lo que necesitan para estar saludables y fuertes. ¿cómo la haces? ¡fácil! Pon agua a hervir y échale linaza, luego de un minuto apaga y cuela de inmediato, deja reposar el líquido y ya está listo. Con lo sólido puedes hacer una rica ensalada y matas dos pájaros de un tirón.

Chocolate:
Del paladar para alegrar el alma hasta untarlo para lucir radiantes, tanto en piel como en el cabello. Una mascarilla de este alimento dará a cada hebra hidratación y lípidos que evitarán el encrespamiento y la estática; por si fuera poco, también ayudará a realzar la tonalidad del cabello, por lo que se recomienda que si lo tienes oscuro apuestes a chocolate negro y si por lo contrario es claro, pues escoge blanco.

Leche de coco:
Este ingrediente de una deliciosa piña colada, es famoso por también nutrir el cabello con un efecto de Penetré, que además evita la pérdida del cabello y activa la circulación del cuero cabelludo, gracias a la presencia de folato y niacina. Entre las vitaminas que posee y la convierten en un súper alimento están la C, E, B1, B3, B5 y B6; así como los minerales como el magnesio, cobre, fósforo hierro, selenio, sodio y calcio.

Miel de abeja:
Aunque quizás la hayas usado como mascarilla para nutrir, atrévete ahora a probarla como leave-in, que no te andarán las hormigas atrás, por lo contrario, tu melena tomará un brillo, volumen y definición que las miradas no se apartarán de ella. El modo de uso consiste en que luego de lavarte el cabello, con la ayuda de una toalla retira el exceso de agua y entonces echas en la palma de tu mano un chorrito de miel que frotarás para luego aplicarla en las puntas, luego más arriba y finalmente cerca del crecimiento. De una vez el cabello comience a secar se absorberá todo, puedes mezclar con un poco de aceite de oliva.

Diario Libre

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