
Por: Marcos Santana
Hace apenas unos días, tras soportar estoicamente los embates de padecimientos físicos y mentales, partió de este mundo, a la edad de 73 años, el Mayor General Juan Bautista Rojas Tabar: militar de carrera, profesional íntegro y figura de notoria estima tanto dentro de las Fuerzas Armadas como en la sociedad civil dominicana.
Hijo de dos destacados profesionales de la salud, Rojas Tabar nació en 1951. Desde joven abrazó la vocación militar al ingresar a la Academia, donde se formó como “navegante aéreo”, prefiriendo ese término al común de “piloto”. Su carrera fue una ascensión firme y meritoria, rango por rango, hasta alcanzar la cúspide como Ministro de las Fuerzas Armadas, honor conferido cuando ostentaba el rango de Mayor General. A pesar de no haber sido formalmente investido como Teniente General por tecnicismos del sistema, su vida y logros trascendieron toda jerarquía.
Pero para Rojas Tabar, el rango no fue nunca su meta, sino una consecuencia. Su verdadero ascenso estuvo en los méritos, el decoro, la lealtad y la ética con que sirvió. El uniforme fue para él una segunda piel, símbolo de entrega y de dignidad. Con él caminó sin arrogancia, pero con la frente en alto, ganando el respeto de superiores, compañeros y subalternos.
En su funeral, modesto en forma pero inmenso en significado, se dieron cita representantes de todos los sectores: militares, políticos, religiosos y sociales. Todos reconocieron en él a un hombre cabal, un oficial de principios que resistió las intrigas, superó la envidia y soportó las injusticias sin perder su nobleza ni traicionar sus convicciones. El sufrimiento que lo venció jamás logró doblegarlo.
Su lecho final fue su último campo de batalla, y su entierro, una ceremonia silenciosa y solemne, donde el «toque de silencio» selló su partida con el respeto que merece quien sirvió con honor. Las canciones, los vuelos de aeronaves, los cañones y el cielo surcado por drones y escuadrones fueron testigos de una despedida sencilla pero grandiosa, celebrada en el Cementerio Cristo Redentor.
Hoy no pedimos paz para su alma: él nació con ella, vivió con ella y con ella se marchó.
Descanse en honor eterno el Mayor General Juan Bautista Rojas Tabar.
Militar ejemplar. Hombre de principios, Patriota con y sin uniforme.


























