SANTO DOMINGO.-Dos hombres, padre e hijo, mataron a tiros a 15 personas el domingo en Bondi Beach, en Sídney, una de las playas más populares de Australia, durante una celebración de la festividad judía de Janucá, un ataque calificado de «terrorista» y «antisemita» por las autoridades.
La policía de Nueva Gales del Sur elevó el lunes el balance preliminar de 11 a 15 fallecidos, además de uno de los atacantes. Hay 42 personas hospitalizadas.
Los atacantes son padre e hijo y uno de ellos murió durante la balacera.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, declaró en un discurso televisado que fue «un ataque dirigido contra los judíos australianos», durante Janucá, una festividad conocida como la Fiesta de las Luces, que debió ser «un día de alegría».
«Un acto de maldad, antisemitismo y terrorismo que ha golpeado el corazón de nuestra nación», añadió.
Albanese decretó que las banderas ondearán a media asta en señal de duelo.
Unas 1.000 personas se congregaron en la playa de Bondi para celebrar Janucá, informó la policía.
«Escuchamos los disparos. Fue impactante; se sintió como diez minutos solo ‘bang, bang, bang’. Parecía un arma potente», dijo a AFP Camilo Díaz, un estudiante chileno de 25 años que estaba en el lugar.- «No sabemos qué pasa» –
Los australianos elevaron a «héroe» a un hombre que forcejeó con uno de los agresores hasta arrebatarle el arma y permitió salvar muchas vidas en el peor tiroteo masivo en este país en años.
«Está en el hospital y no sabemos qué pasa», afirmó.
Entre los muertos se encuentra Eli Schlanger, nacido en Londres, padre de cinco hijos de 41 años que se desempeñaba como rabino asistente en el centro cultural judío Chabad de Bondi, contó su primo al medio británico Jewish News.
«¿Cómo puede un rabino alegre que fue a una playa a difundir felicidad y luz, a hacer del mundo un lugar mejor, perder la vida de esta manera?», dijo el rabino Zalman Lewis.























