SANTO DOMINGO.-La acción militar de Estados Unidos en Venezuela, que ha dejado al menos a 46 personas muertas y el presidente Nicolás Maduro apresado en Nueva York, recuerdan agresiones similares de Washitong en la región.
Por ejemplo, República Dominicana padeció dos intervenciones de las tropas estadounidenses durante el siglo pasado.
La primera se produjo entre los años 1916-24 y la segunda 1965. La más reciente dejo más de 5 mil personas muertas y fue hecha bajo el alegato de que «el peligro comunista» estaba amenazando la democracia dominicana.
Pero detrás de la acción era desconocer el legítimo reclamo de la vuelta a la Constitución del 1963 y el retorno al poder del profesor Juan Bosch, sacado violentamente por un golpe de Estado en septiembre de ese año.
La invertención se produjo en momentos que los constitucionalistas golpeaban a las fuerzas de San Isidro, dirigida por el coronel Elias Wessin y Wessinn, líder la acción militar que puson fin al primer gobierno democrático luego del ajusticimiento de Trujillo.
A la larga lista hay que agregarle a Haití, país ocupado entre el 1914 y 1928,
En 1989 le tocó a Panamá. Donde los gringos apresaron, juzgaron y encarcelaron a Noriega, un militar que mientras estuvo al servicio de Washintong, la relación con Estados Unidos fue de paños y manteles.
El 15 de abril de 1961, aviones B-26 enviados por Estados Unidos bombardearon bases cubanas para aniquilar a la Fuerza Aérea Revolucionaria y facilitar el desembarco en Playa Girón de la llamada Brigada 2506, compuesta por exiliados y mercenarios que habían sido entrenados por la CIA, agencia de inteligencia norteamericana, en Guatemala y Nicaragua.
El 25 de octubre de 1983 casi 2.000 marines estadounidenses, junto a una fuerza simbólica de 300 soldados de otros pequeños países caribeños –Jamaica, Antigua, Barbados, Dominica, Santa Lucía y San Vicente–, invadieron la isla caribeña de Granada para derrocar al régimen militar que se había hecho con el poder seis días antes, el 19 de octubre, tras ejecutar al jefe de Gobierno, Maurice Bishop, a tres de sus ministros y a numerosos civiles.
Ese golpe había derrocado a un gobierno instaurado en 1979, también mediante a la fuerza, y había puesto en el poder a una administración apoyada por Cuba y reconocido por EE.UU. y el Reino Unido.


























