Cobertura.- La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, resaltó la tarea titánica que implica para los fiscales cumplir “con la obligación sagrada de tutelar los derechos fundamentales de cada persona”, investigando los crímenes y delitos y procesando los casos en estricto respeto a las pruebas.
“Venimos a investigar los crímenes y delitos con rigor científico, porque la improvisación es enemiga de la justicia”, dijo Reynoso, al dejar inaugurada el sábado las nuevas instalaciones de la Fiscalía de La Vega, en un edificio que será administrado por el Ministerio Público, gracias a los esfuerzos administrativo de su gestión y al Consejo del Poder Judicial que lo cedió.
“Venimos a mediar en los casos que la ley y la prudencia y la razonabilidad lo admitan, entendiendo que la paz social a veces se construye desde una solución alterna al conflicto y no siempre con una sentencia en un juicio de fondo”, añadió Reynoso.
“El fiscal no puede ni debe olvidar que no solo es un perseguidor del crimen, también tiene que ser un arquitecto de la paz social a través de la legalidad y la razonabilidad”, dijo.
“El compromiso que tenemos es litigar con pasión objetiva. Permítanme detenerme en ese concepto: ´Pasión objetiva´”.
“No perseguimos por intereses particulares. No debemos hacerlo. Es contrario a nuestra Ley Orgánica. Ni debemos acusar de forma improvisada. Perseguimos por la obligación de hacer justicia.
Nuestra pasión, nuestra misión constitucional es la búsqueda de la verdad y nuestra objetividad está en el respeto a las pruebas”, enfatizó.

























