Santo Domingo,.- En ocasión de la conmemoración de los 204 años de la abolición de la esclavitud en Santo Domingo Español, la organización Acción Afro-Dominicana realizó el lanzamiento de una serie de posicionamientos en video difundidos a través de sus redes sociales, como parte de una jornada de memoria histórica y denuncia política frente al persistente silenciamiento oficial de esta fecha fundamental para la historia anticolonial, emancipadora del país y de El Caribe.
La iniciativa se inscribe en el marco de la proclama emitida por la organización este 9 de febrero, en la que se denuncia cómo las élites políticas e intelectuales han minimizado y tergiversado el significado de la abolición de 1822, imponiendo una narrativa hispanófila y racista de la identidad nacional, reforzada por el imperialismo estadounidense y reproducida por los distintos gobiernos de la democracia neoliberal. Frente a este borramiento histórico, Acción Afro-Dominicana reivindica el 9 de febrero como un pilar de la lucha anticolonialista y la dignidad del pueblo afro, mayoría dominicana, así como expresión de más de tres siglos de resistencia antiesclavista.
En sus intervenciones audiovisuales, el escritor, investigador y artista visual dominicano Diógenes Abreu destacó la Palma de la Libertad -la sembrada por Boyer en el antiguo Parque de Armas, hoy Parque Anacaona- como uno de los símbolos más poderosos, y deliberadamente ocultados, de la abolición de la esclavitud. Abreu documenta, con respaldo archivístico y fotográfico conservado en el Archivo General de la Nación, la existencia de este símbolo en la antigua Plaza de Armas, hoy Parque Colón, junto a la picota utilizada para castigar personas esclavizadas. Su análisis subraya cómo la negación de la Palma de la Libertad responde a una resistencia histórica a reconocer la herencia haitiana y el carácter radicalmente emancipador de la abolición, así como los reiterados intentos de reducir su significado o vaciarlo de contenido político.
Por su parte, la historiadora María Cecilia Ulrickson, norteamericana, especialista en Santo Domingo Colonial y Haití, desmonta el mito de una esclavitud en decadencia o “benigna” en la etapa previa a 1822. A partir de su trabajo en archivos coloniales, demuestra que la esclavitud seguía siendo una institución activa y funcional durante el período conocido como la España Boba, sostenida mediante prácticas legales encubiertas y una intensa circulación de personas esclavizadas dentro del Caribe. Ulrickson sostiene que la abolición decretada en 1822 fue la primera emancipación efectiva, capaz de garantizar libertad jurídica real, precisamente porque estuvo respaldada por la unificación política de la isla y por la presencia del Estado haitiano.
Finalmente, el historiador Andrew Walker, norteamericano, profesor de la Universidad de Carolina del Norte, aporta una mirada regional al analizar documentos del Archivo General de la Nación que evidencian el impacto internacional de la abolición. Sus investigaciones revelan cómo personas esclavizadas, en particular desde Puerto Rico, huyeron en frágiles embarcaciones hacia Santo Domingo en busca de libertad, arriesgando sus vidas para alcanzar un territorio donde la esclavitud jurídica y la discriminación legal habían sido abolidas. Estos testimonios confirman que, tras 1822, Santo Domingo fue percibido en el Caribe como suelo libre, y que la abolición tuvo repercusiones directas en otras sociedades esclavistas de la región.
A 204 años de aquel decreto histórico del antiesclavista Juan Pedro Boyer, Acción Afro-Dominicana reafirma que la abolición de la esclavitud no es un hecho del pasado, sino una memoria viva en disputa, frente a un presente marcado por formas contemporáneas de semiesclavitud, racismo institucional y despojo de derechos, como la sentencia 168-13. La organización reiteró su exigencia de que el 9 de febrero sea reconocido oficialmente como Día Nacional de la Abolición de la Esclavitud, como acto de justicia histórica y reconocimiento del aporte decisivo del pueblo afrodescendiente a la construcción de la nación dominicana. Exigencia también demandada por el intelectual Miguel Solano, que más tarde se unirá con otro video y quien nos ha adelantado su llamado al presidente Luis Abinader a que se anime a ganarse un lugar en las efemérides y emita un decreto declarando al 9 de febrero como el «Día Quisqueyano de la Libertad» -Quisqueyano debe ser discutido por ser un nombre fruto del colonialismo-.



























