Cobertura.- Mientras  Bad Bunny ponía a medio mundo a «gozar», el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desmeritaba la presentanción del artista en el Super Bowl LX.

«El espectáculo de Bad Bunny fue uno de los peores de la historia del super Bowl, que nadie entendió una palabra del artista  puertorriqueño» escribió en sus redes el mandatario estadodunidense.

Es que el boricua basó su presentación en las tradiciones musicales de su país, con toques de salsa, plena y con un intro de bachata, ritmo autótono de la República Dominicana.

Para Trump fue un fiasco sobre todo porque el «Conejo Malo» cantó en español y dentro de sus canciones hizo criticas al abandono de la administración de EE.UU  a la isla caribeña y a la agresiva política antimigratoria que aplica el polémico presidente.

En una de las escenas, Bad Bunny entregó su estatuilla de los Grammy al niño de padres emigrantes,  que con tan solo 5 años fue detenido durante un operativo del ICE en Minnesota en enero pasado.

Se estima que mas de  142 millones de televidentes se conectaron en el medio tiempo para disfrutar de la presentación artista, que contó con figuras como Lady Gaga y Ricky Martín, entre otros.

«Estamos aqui» dijo el puertorriqueño en la última parte de su presentación, frase acompañada con la accción de tirar fuertemente al suelo un balón del popular deporte, para inmediatamente mencionar los nombres de las naciones del continente americano.

La cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X publicó un mensaje con el lema ‘Make America Great Again’ (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo) al empezar el concierto de Bad Bunny durante el descanso del Super Bowl LX.

La publicación se limitó a ese mensaje, que ha acompañado al presidente estadounidense, Donald Trump, desde su campaña para las elecciones presidenciales que ganó en 2016.

Trump se ha mostrado públicamente contrario a la designación del artista puertorriqueño como protagonista del entretiempo de la Super Bowl y lo ha calificado como «una horrible elección».

El presidente había manifestado inicialmente su deseo de asistir en persona al partido que enfrentó a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), pero acabó dando marcha atrás.