100 de Minerva

A 100 años del natalicio de Minerva Mirabal, recordamos a una mujer revolucionaria que convirtió su vida en símbolo de dignidad, emancipación feminista y resistencia contra la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo.

Su lucha antifascista no fue solo contra un terrible dictador, sino contra todo un sistema de terror, persecución, injusticia social y silencio impuesto al pueblo dominicano. Un sistema que también contó con el respaldo del racista, fascista, colonialista e imperialista Estados Unidos, que impuso la dictadura y durante sus 30 años fue uno de sus principales sostenes.

Solo cuando el también anticomunista Estados Unidos y sus agencias de horror comprendieron el arraigo y la fuerza del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, organización que Minerva formó junto a Manolo Tavárez Justo y otros revolucionarios antitrujillistas, conspiraron para evitar que fuera ese Movimiento Revolucionario quien derribara la dictadura. Conscientes de que podían perder el control sobre la República Dominicana, apoyaron y armaron a militares trujillistas en descontento con el régimen para ejecutar el ajusticiamiento de Trujillo y abrir paso a una transición dirigida por figuras del mismo aparato trujillista pero sin Trujillo, como Joaquín Balaguer.

Hoy, un siglo después del nacimiento de esta estrella del parnaso de la resistencia antifascista en el Caribe y en el mundo, su legado nos interpela. Resulta profundamente contradictorio ver a un Estado encabezado por Luis Abinader, cuyas políticas son de corte fascista, racista, anti-derechos humanos y excluyentes; participar en homenajes a quien dedicó su vida a enfrentar el fascismo y la opresión.

Recordar a Minerva exige coherencia, valentía y compromiso con la justicia social. Porque las luchas contra el fascismo, el racismo y la exclusión no pertenecen solo al pasado: siguen siendo tareas urgentes del presente.