Cobertura.- Cansados de promesas de campaña y a pesar de su cercanía con la Circunvalación de Santo Domingo, los habitantes que conforman las comunidades de la sección de El Higüero en Santo Domingo Norte, paralizaron las actividades educativas, comerciales y del transporte en demanda de las construcciones de sus calles, aceras y contenes.

Los residentes afirmaron que viven totalmente aisladas de la civilización, debido a la falta de los principales servicios básicos, lo que  dificulta su diario vivir.

Desplazarse en la zona pareciera estar en épocas remotas de la humanidad, por donde solo puede transitar en carretas o caballos.

La mayoría de los habitantes con vehículos ven con preocupación y tristeza el deterioro de sus medios de transporte por las terribles condiciones  en que se encuentran sus calles y la avenida principal.

El  presidente de la Asociación de Juntas de Vecinos de El Higüero, Gaspar González, junto a  los presidentes de las juntas de vecinos de Los Mameyes, Isabel Martínez; Mancebo, Severina Ferrer; Amor de Dios, Carmen Buret; El Rincón, Jesús Ferrer, y el pastor Juan Carlos Tejeda, unos 10 dirigentes comunitarios de la zona, manifestó que a pesar de constantes solicitudes al Gobierno central su demanda no ha sido escuchada.

González aseveró que de manera conjunta han  llevado solicitudes al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), sin embargo no han sido tomadas encuestas.

Los habitantes de Mata San Juan-Mancebo no escapan de las terribles condiciones de más de tres kilómetros avenida colapsada, sin canalización de las aguas pluviales, la cuales inundan los sectores de la demarcación.

La presidenta de la Junta de Vecinos  Mameyes,  Isabel Martínez explicó que las comunidades Amor de Dios, Mancebo, Rincón Arriba y de Rincón Abajo, ubicadas en el sector El Higüero del municipio Santo Domingo Norte, albergan aproximadamente a 2,500 familias, con una población estimada entre 10,000 y 15,000 habitantes, adultos y niños.

Indicó que los habitantes de las referidas comunidades enfrentan condiciones extremas de vulnerabilidad, debido a  que no poseen calles asfaltadas ni aceras ni contenes, lo que provocan durante las lluvias inundaciones.