Santo Domingo- La solidaridad, el compromiso y el respaldo al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, a la Primera Combatiente Cilia Flores y al pueblo venezolano se expresaron con fuerza en la histórica calle El Conde, junto al profundo reconocimiento al legado del líder constitucionalista Francisco Alberto Caamaño Deñó. Allí, cientos de personas se congregaron para denunciar el secuestro del mandatario venezolano y de Cilia Flores, y exigir su libertad y retorno inmediato a la patria venezolana.
El acto inició con las notas gloriosas del Himno Nacional Dominicano y del Himno de la Revolución de Abril de 1965, autoría de Aníbal de Peña, interpretado bajo la dirección del cantautor Manuel Frías. Entre consignas antiimperialistas y llamados a la salida de las tropas estadounidenses de la República Dominicana y de toda nuestra América, se demandó de manera firme la libertad de Maduro y Cilia Flores.
Durante el acto frente al emblemático edificio Copello, se dejó expuesta la madera del combatiente de Abril de 1965 y Secretario General del Movimiento Caamañista, Narciso Isa Conde, quien agradeció profundamente al Comité de Solidaridad en Defensa de la Soberanía de los Pueblos en Lucha por invitarle a intervenir “en un lugar que trae inmensos e inolvidables recuerdos”. Isa Conde explicó que la marcha se realizaba en el corazón de la zona constitucionalista, al pie del histórico edificio, “sede del Gobierno Constitucional en Armas que presidió el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó”, epicentro de la Revolución Popular y Democrática y de la Guerra Patria de 1965.
En su intervención, Isa Conde recordó que aquella gesta representó “el proyecto de democracia más profundo de nuestra historia republicana, sustentado en la Constitución de 1963 y en la unidad cívico-militar”, proceso que fue bloqueado por la invasión militar estadounidense. Estableció un paralelismo directo entre la agresión imperial de 1965 y el ataque reciente contra Venezuela, señalando que ambos comparten los mismos métodos: despliegue naval, invasión aérea y terrestre, bombardeos y asesinato de civiles. En ese sentido, advirtió que así como en 1965 el imperialismo vino a robarle al pueblo dominicano su democracia y su soberanía, hoy intenta hacer lo mismo con Venezuela, desconociendo el Derecho Internacional y recurriendo a la fuerza militar para imponer sus intereses.
El dirigente de izquierda denunció además el peligro que representa la actual ofensiva militar de Estados Unidos en el Caribe y América Latina, afirmando que una parte significativa de su poderío está desplegada en la región para amenazar a pueblos como Cuba, Nicaragua y otros países hermanos. Desde ese punto emblemático, Isa Conde clamó por la libertad inmediata de Nicolás Maduro y Cilia Flores, a quienes definió como “ejemplo de firmeza antiimperialista”, y llamó a profundizar la movilización popular por la soberanía nacional y continental.
Durante su intervención, Narciso Isa Conde alertó sobre la escalada de la ofensiva imperialista de Estados Unidos en el Caribe, denunciando que una parte significativa de su poderío militar se encuentra desplegada en la región con el objetivo de estrangular a Cuba y amenazar a otros pueblos de Nuestra América. Señaló que esta política de cerco, agresión y bloqueo constituye una violación permanente del Derecho Internacional y forma parte de una estrategia desesperada de un imperio en decadencia, frente a la cual llamó a fortalecer la solidaridad continental y la resistencia de los pueblos para defender la soberanía, la autodeterminación y la paz regional.























