SANTO DOMINGO.-No resulta extraño que un contigente policial fuera enviado a la Zona Colonial  para impedir que un grupo de jóvenes  desarrollarán una  jornada de «farmear aura».

Claro es una de esas señales donde lo tradicional, lo establecido y lo añejo resiste  a los cambios que a diario se dan en los compartamientos de  las nuevas generaciones.

«Esas son cosas diabólicas, de locos que no piensan» son las expresiones de los más viejo de edad o de los más antiguos en pensamientos ante las novedades de las generaciones Z y Alfa.

 Farmear aura» es una expresión coloquial surgida de una tendencia viral de internet popular entre la Generación Z, que hace referencia a las acciones llevadas a cabo por jóvenes para ganar reputación o «ganar puntos»[1] a través de muestras de carisma, seguridad y presencia, pero de una manera despreocupada, esto haciéndoles ganar valentía entre si.

Pero no es la primera vez que «lo absurdo» aflora en nuestra sociedad. Yo, que soy ya de seis decadas, vive aquella reacción de nuestro Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, ordenando a las salas de cine abstenerse de la proyecto de la película «La última tentación»

«La última tentaciónde Cristo muestra a Jesús de Nazaret como un hombre lleno de dudas, miedos y luchas internas. Mientras el enviado de Dios a la tierra está en la cruz, experimentado su destino divino para vivir como un humano común, casarse y forma familia, antes de descubrir  que era una trampa del mal….» Esa era la película, pero el Cardenal se oposo y los cines olvidaron

Rabiosas oposición la cúpula de la Iglesia Católica evitó que el dominicano de ese entonces

La prohibición  de los Farmeadores es un capítulo más de los atrasos del pensamiento que tenemos en el país, a pesar de las nuevas formas de conectividad con el mundo moderno.

Mover a un contigente de policías para  poner orden  en la Zona Colonia cuya tranquiladad estaba en peligro por unos jóvenes que solo  quería «Farmear Aura» en la parte más antigua de Santo Domingo.