SANTON DOMINGO .Es espectacular y mortífera la gigantesca riada que golpeo a Nepal y una Parte del Tibet, zona ubicada en Asia y que hace frontera con China.

Al ritmo de que pasan el tiempo a esa mismo ritmo van ubicando los cadáveres. Ya supera la cifra de  160 víctimas mortales y miles de desaparecidos, incluyendo cientos de turistas.

Tanto Nepal como el Tibet reciben millones de visitantes todos los años, atraídos por el Himalaya, ubicado en la cordillera más alta del mundo.

En las últimas horas circula la versión que un temblor de tierra en la zona provocó un gigantesco derrumbe que obstruyó la circulación de las aguas de un importante rio. La presa creada por el movimiento telúrico se desbordó en cuestión de horas y la riada sorprendió a habitantes de numerosas comunidades.

Desde Katmandú, la capital, el gobierno ha declarado tres meses de desastre en las áreas afectadas, movilizando todo tipo de asistencia a la región para la búsqueda, rescate y atención gratuita a los heridos.

Gobiernos como el de China se ha solidarizado con los afectados, mientras que la administración de España dice que aún ninguno de sus ciudadanos que están en Nepal se ha reportado dentro de las víctimas o desaparecidos.

Esa riada en la  lejana nación de Asia, la naturaleza vuelve a demostrar que capacidad de emitir fuerzas capaces de sembrar muerte y destrucción.