SANTO DOMINGO.-La denuncia de que un dominicano participa en el bando de Moscú en la guerra entre Ucrania y Rusia, recuerda que la figura del mercenario en conflictos bélicos es algo muy común.
Por ejemplo Grupo WAGNER jugó un papel protagónica con miles de soldados de distintas partes del mundo que por un salario estuvo incidió en el conflicto.
Se habla de que Rusia ha llevado a la región de los enfrentamientos armados a ciudadanos de Siria, Cuba, Nepal y de otras naciones de Asia Central.
Los hombres y mujeres llegan a la zona bajo promesas de altos salarios, por empleos falsos para civiles o la obtención de la ciudadanía rusa de forma directa y rápida.
Pero del lado de Ucrania, también es igual. Kiev formó la Legión Internacional de Defensa Territorial para integrar a voluntarios extranjeros y ex militares de países occidentales y aliados.
Por los ucranianos, se considera que el 40 por ciento de los extranjeros que combaten es de América Latina, llevando la delantera Colombia.
Las Fuerzas de Defensa de Ucrania el salario base ronda en 650 dólares mensuales y si está en la línea de fuego ese salario puede llegar hasta 4 mil 500 dólares.
Los mercenarios, bajo los protocolos de Ginebra con relación a los soldados regulares, exponiéndose a graves consecuencias jurídicas cuando son capturados.
Ahora República Dominicana cuenta con un soldado que pelea en una guerra que no es suya y desde de algún lugar del campo de batalla dice que fue reclutado engañado por una empresa de Rusia.
Teniendo aquí a una familia angustiada, mientras que Juan CARLOS ÁVILA ESPAILLAT trata de salvar su pellejo en un conflicto que no era suyo.

























