{"id":68996,"date":"2025-05-29T19:40:25","date_gmt":"2025-05-29T19:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/?p=68996"},"modified":"2025-05-29T19:40:25","modified_gmt":"2025-05-29T19:40:25","slug":"feminizacion-de-la-pobreza-y-desigualdad-de-genero-en-republica-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/2025\/05\/29\/feminizacion-de-la-pobreza-y-desigualdad-de-genero-en-republica-dominicana\/","title":{"rendered":"Feminizaci\u00f3n de la pobreza y desigualdad de g\u00e9nero en Rep\u00fablica Dominicana"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TOMADA DEL PERIODICO EL D\u00cdA<\/p>\n<p>Escrito por Tony Pichardo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-12 px-0 px-md-3\">\n<figure><figcaption class=\"wp-caption-text mt-1 px-2 text-muted\">\ud83d\udcf7 Mujer embarazada. Fuente externa.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-12 formt-content font-ps\">\n<p><strong>Santo Domingo, RD<\/strong>. \u2013<strong>Mireya<\/strong>\u00a0(nombre ficticio)<strong>\u00a0joven de 28 a\u00f1os, aunque aparenta m\u00e1s edad. Vive en la ladera de uno de los tantos caser\u00edos del barrio Los Tres Brazos, en Santo Domingo Este<\/strong>. Su historia es un claro ejemplo de c\u00f3mo la<strong>\u00a0feminizaci\u00f3n de la pobreza se manifiesta en la vida cotidiana<\/strong>\u00a0de muchas dominicanas. Madre soltera de dos hijos, se embaraz\u00f3 a temprana edad y apenas logr\u00f3 terminar el bachillerato. So\u00f1aba con ser profesora, pero no pudo asistir a la universidad.<\/p>\n<p>Hoy trabaja en una zona franca, donde gana el salario m\u00ednimo, insuficiente para cubrir el alquiler de una vivienda precaria, la alimentaci\u00f3n, el transporte y la educaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n<p>Su situaci\u00f3n no es nueva en la familia. Su madre, quien cuida de sus hijos tras la jornada escolar, vivi\u00f3 un escenario similar, marcando un patr\u00f3n intergeneracional de pobreza del que Mireya no ha podido escapar. La precariedad econ\u00f3mica la obliga a endeudarse constantemente, y el estr\u00e9s diario ha comenzado a afectar su salud mental, provoc\u00e1ndole episodios de depresi\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"row my-3\">\n<div class=\"col-12\">\n<div class=\"post 300x250_3 d-flex align-items-center justify-content-center\" data-hidden=\"none\">\n<div id=\"div-gpt-ad-1519409790919-2\" data-google-query-id=\"CMuuo4C1yY0DFYL_lAkdbr82ng\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/1018679\/ElDia_Articulo\/ElDia_Articulo_300x250_3_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><b>}<\/b><\/p>\n<p>A pesar de las adversidades, Mireya mantiene la esperanza de que sus hijos logren educarse y rompan el ciclo que ha marcado a su familia por generaciones. Sin embargo, cada d\u00eda representa una lucha cuesta arriba, donde los sue\u00f1os se enfrentan a una realidad implacable: la falta de pol\u00edticas p\u00fablicas efectivas que aborden las ra\u00edces estructurales de la pobreza y la desigualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00e1 conseguirlo? Hay miles de Mireya en cada barrio dominicano.<\/p>\n<div class=\"w-100 h-auto\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><span style=\"font-family: 'Open Sans', arial, sans-serif; font-size: 27px; letter-spacing: -0.02em;\">Un problema estructural: la feminizaci\u00f3n de la pobreza<\/span><\/figure>\n<\/div>\n<p>La feminizaci\u00f3n de la pobreza en la Rep\u00fablica Dominicana es una realidad persistente que refleja las profundas desigualdades estructurales de g\u00e9nero en el pa\u00eds. A pesar de los avances en educaci\u00f3n y participaci\u00f3n laboral, las mujeres dominicanas contin\u00faan enfrentando barreras significativas que limitan su desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio del\u00a0<strong>Ministerio de Econom\u00eda, Planificaci\u00f3n y Desarrollo<\/strong>, el embarazo adolescente y el matrimonio infantil son problem\u00e1ticas alarmantes en el pa\u00eds. En 2019, una de cada tres mujeres de entre 20 y 24 a\u00f1os se hab\u00eda casado o unido antes de los 18 a\u00f1os. Adem\u00e1s, la tasa de embarazos adolescentes alcanz\u00f3 los 93 nacimientos por cada 1,000 mujeres de entre 15 y 19 a\u00f1os en 2018, superando el promedio regional de 62.1. Estas pr\u00e1cticas limitan las oportunidades educativas y laborales de las mujeres, perpetuando los ciclos de pobreza.<\/p>\n<p>A esta situaci\u00f3n se suma la carga desproporcionada del trabajo no remunerado. El mismo estudio revela que las mujeres dominicanas dedican, en promedio, m\u00e1s de 31 horas semanales a tareas dom\u00e9sticas y de cuidado no remuneradas, el triple del tiempo que dedican los hombres. Esta carga limita su disponibilidad para empleos remunerados y frena su desarrollo profesional.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Desigualdad en el empleo y los ingresos<\/h2>\n<div class=\"w-100 h-auto\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><\/figure>\n<\/div>\n<p>La desigualdad en el acceso al empleo formal es otro obst\u00e1culo que impide el desarrollo pleno de las mujeres dominicanas. El Informe Nacional sobre la Situaci\u00f3n de las Mujeres en la Rep\u00fablica Dominicana, elaborado por la CEPAL, destaca que aunque el 21 % de las mujeres ocupadas son graduadas universitarias \u2014frente al 9 % de los hombres\u2014, ellas enfrentan mayores tasas de desempleo y subempleo. En el cuarto trimestre de 2024, la tasa de desocupaci\u00f3n femenina fue de 7.5 %, comparada con el 2.8 % en los hombres.<\/p>\n<p>El mismo informe se\u00f1ala que, en 2024, las mujeres representaron el 55.8 % de las personas en situaci\u00f3n de pobreza extrema en el pa\u00eds. Esta vulnerabilidad econ\u00f3mica limita su acceso a servicios b\u00e1sicos y oportunidades de desarrollo. La dependencia econ\u00f3mica y las responsabilidades dom\u00e9sticas restringen la capacidad de las mujeres para tomar decisiones aut\u00f3nomas sobre su vida y bienestar. Adem\u00e1s, la pobreza y la sobrecarga de trabajo afectan negativamente su salud f\u00edsica y mental, aumentando el riesgo de enfermedades y estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Aunque ha habido ciertos avances, la participaci\u00f3n laboral femenina sigue siendo considerablemente inferior a la masculina. En 2023, la tasa de participaci\u00f3n de las mujeres fue del 52.6 %, frente al 72 % de los hombres.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Impacto de la pandemia y brecha salarial<\/h2>\n<p>El Portal Interactivo de Pobreza de la<strong>\u00a0Oficina Nacional de Estad\u00edstica<\/strong>\u00a0(ONE) se\u00f1ala que la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 afect\u00f3 de forma desproporcionada a las mujeres. En 2020, alrededor del 39 % de las mujeres j\u00f3venes no estudiaban ni trabajaban, en comparaci\u00f3n con el<strong>\u00a025 % de los hombres j\u00f3venes, conocidos como NINI<\/strong>s (ni estudian ni trabajan).<\/p>\n<p>Por su parte, el Programa de las\u00a0<strong>Naciones Unidas para el Desarrollo<\/strong>\u00a0(PNUD) indica que las mujeres dominicanas ganan, en promedio, un 21.1 % menos que los hombres. Esta brecha salarial es a\u00fan m\u00e1s pronunciada entre las mujeres con menor nivel educativo, alcanzando una diferencia del 39.1 % entre aquellas con solo educaci\u00f3n primaria. Estas disparidades son m\u00e1s evidentes en sectores con alta presencia femenina, como hoteles, bares, restaurantes y trabajo dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de su formaci\u00f3n acad\u00e9mica, las mujeres siguen estando subrepresentadas en puestos de alta direcci\u00f3n y liderazgo, lo que limita su influencia en la toma de decisiones y perpet\u00faa las desigualdades estructurales.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia pol\u00edticas m\u00e1s justas e inclusivas<\/h2>\n<p>El PNUD plantea la necesidad de establecer mecanismos que aseguren una remuneraci\u00f3n equitativa por trabajos de igual valor, eliminando las disparidades basadas en el g\u00e9nero. Asimismo, recomienda promover pol\u00edticas que fomenten la participaci\u00f3n igualitaria de hombres y mujeres en las responsabilidades dom\u00e9sticas y de cuidado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n destaca la importancia de desarrollar programas que faciliten el acceso de las mujeres a la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n t\u00e9cnica, con el fin de mejorar sus oportunidades laborales. Adem\u00e1s, sugiere fomentar una representaci\u00f3n equitativa y libre de estereotipos de g\u00e9nero en los medios de comunicaci\u00f3n, como herramienta clave para transformar normas sociales discriminatorias.<\/p>\n<p>Erradicar la feminizaci\u00f3n de la pobreza en la Rep\u00fablica Dominicana requiere un compromiso multisectorial que enfrente las causas estructurales de la desigualdad de g\u00e9nero. Solo a trav\u00e9s de pol\u00edticas inclusivas y equitativas ser\u00e1 posible garantizar el pleno desarrollo y bienestar de las mujeres en el pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"row px-2 px-md-auto\">\n<p class=\"h4 text-primary-900 py-2\">\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; TOMADA DEL PERIODICO EL D\u00cdA Escrito por Tony Pichardo &nbsp; \ud83d\udcf7 Mujer embarazada. Fuente externa. Santo Domingo, RD. \u2013Mireya\u00a0(nombre ficticio)\u00a0joven de 28 a\u00f1os, aunque aparenta m\u00e1s edad. Vive en la ladera de uno de los tantos caser\u00edos del barrio Los Tres Brazos, en Santo Domingo Este. Su historia es un claro ejemplo de c\u00f3mo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":68997,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,3],"tags":[],"class_list":["post-68996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68996"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68998,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68996\/revisions\/68998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}