{"id":73180,"date":"2026-03-23T21:05:03","date_gmt":"2026-03-23T21:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/?p=73180"},"modified":"2026-03-23T21:05:47","modified_gmt":"2026-03-23T21:05:47","slug":"el-alzheimer-drena-por-completo-a-quienes-aman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/2026\/03\/23\/el-alzheimer-drena-por-completo-a-quienes-aman\/","title":{"rendered":"El Alzheimer drena por completo a quienes aman"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tony Pichardo<\/p>\n<p><i>A mi amigo, que tiene un amigo que tambi\u00e9n es mi amigo, pero que ya no nos recuerda\u2026Y duele.<\/i><\/p>\n<p>Hay enfermedades que no solo afectan a quien las padece, sino que drenan por completo a quienes aman y est\u00e1n cerca de esa persona.<\/p>\n<p>El Alzheimer es, quiz\u00e1, la m\u00e1s cruel de todas, porque no te destruye el h\u00edgado, los ri\u00f1ones, ni deja marcas visibles en los huesos: pero, rompe v\u00ednculos, borra rostros y cierra historias. Es un dolor que cae como una sombra, no sobre uno, sino sobre todos los que existen alrededor del enfermo: los hijos que ven desaparecer al padre sin que haya muerto, los hermanos que pierden la complicidad compartida, los amigos que se quedan sin interlocutor, los vecinos que observan con miedo y espanto c\u00f3mo el tiempo puede volver extra\u00f1o a alguien tan familiar.<\/p>\n<p>Convivir con alguien que atraviesa esta enfermedad implica aceptar una paradoja dif\u00edcil de tragar: la persona sigue ah\u00ed, pero ya no est\u00e1. Y quienes estamos \u201cde este lado\u201d, con la memoria m\u00e1s o menos intacta y la racionalidad un tanto en orden, sufrimos con una claridad que a veces duele m\u00e1s que el propio olvido del otro.<\/p>\n<p>Visitar a un amigo que ya no recuerda tu nombre, que te mira como si fueras un extra\u00f1o y que no puede hilar una conversaci\u00f3n que antes flu\u00eda con naturalidad, es una experiencia que desgasta. La tentaci\u00f3n de evitar ese encuentro es real, humana y comprensible. Uno se pregunta si vale la pena, si sirve de algo, si no ser\u00e1 m\u00e1s doloroso para quien est\u00e1 l\u00facido que para quien ya vive en un mundo sin recuerdos. Pero lo cierto es que el gesto no se hace para que el otro te reconozca; se hace para reconocer t\u00fa qui\u00e9n eres. La visita, el abrazo, la mano que se posa en un hombro, no buscan reactivar la memoria perdida: buscan honrar el afecto que existi\u00f3. Aunque el cerebro no registre el nombre, el cuerpo s\u00ed siente la presencia. Aunque no haya palabras coherentes, s\u00ed hay algo que se mueve en la sensibilidad profunda, un eco emocional que todav\u00eda responde al tono de voz, a la suavidad del trato, a la calidez de un gesto.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar a alguien con Alzheimer tambi\u00e9n implica acompa\u00f1arse a uno mismo ante el miedo. Y eso significa aceptar que no eres un h\u00e9roe emocional, que no tienes que soportarlo todo, que la fortaleza no se mide por cu\u00e1nto lloras despu\u00e9s de la visita. El cari\u00f1o no exige sacrificios que te quiebren. Se puede amar con l\u00edmites. Se puede estar presente sin desmoronarse. No se trata de acudir todos los d\u00edas ni de sostener una conversaci\u00f3n imposible; se trata de llegar cuando puedas, cuando tengas fuerza, de estar unos minutos, de ofrecer ternura sin esperar respuesta. Y cuando el peso sea demasiado, tambi\u00e9n se vale dar un paso atr\u00e1s, respirar, decir \u201choy no puedo\u201d. Nadie deber\u00eda sentirse culpable por proteger su salud emocional.<\/p>\n<p>La pregunta m\u00e1s dura, aquella que muchos nos hacemos en silencio, es si ser\u00eda m\u00e1s \u201cinteligente\u201d olvidarlo todo y seguir adelante, como si la enfermedad hubiese borrado tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n afectiva. Pero olvidar a alguien que ha marcado nuestra vida nunca es una salida real; es, m\u00e1s bien, una postergaci\u00f3n del duelo. El que se va para no ver, lo paga m\u00e1s tarde con un remordimiento que golpea cuando ya no hay oportunidad de volver. Uno no visita al enfermo para recibir gratitud, ni para despertar recuerdos; lo visita porque hacerlo mantiene viva la coherencia interior, porque honra la historia compartida, porque es una forma de cerrar, poco a poco, una despedida que no ocurre de golpe, sino en fragmentos. Y a la vez, uno debe aprender a cuidarse, a no caer en la trampa de convertirse en m\u00e1rtir de una causa imposible: no se trata de salvar a nadie, se trata de acompa\u00f1arlo mientras se pueda, sin destruirse.<\/p>\n<p>Al final, el Alzheimer se lleva recuerdos, pero no tiene por qu\u00e9 llevarse la dignidad del afecto. La relaci\u00f3n posible es aquella que se sostiene en la ternura, en la paciencia medida, en el entendimiento de que la persona que conocimos ya no est\u00e1, pero sigue siendo alguien. Ir, verlo, abrazarlo, aunque duela m\u00e1s a ti que a \u00e9l, es un acto de humanidad, pero nunca debe ser un acto de autoaniquilaci\u00f3n. Se trata de amar sin perderse. De acompa\u00f1ar sin desaparecer. De despedirse sin huir. Porque, aunque la memoria del otro ya no est\u00e9 con nosotros, la tuya a\u00fan puede elegir recordar con amor y seguir viviendo con paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tony Pichardo A mi amigo, que tiene un amigo que tambi\u00e9n es mi amigo, pero que ya no nos recuerda\u2026Y duele. Hay enfermedades que no solo afectan a quien las padece, sino que drenan por completo a quienes aman y est\u00e1n cerca de esa persona. El Alzheimer es, quiz\u00e1, la m\u00e1s cruel de todas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":73181,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,3,11],"tags":[],"class_list":["post-73180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-portada","category-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73180"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73180\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":73182,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73180\/revisions\/73182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobertura.com.do\/vok\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}