Personas sacando objetos de residencia

El Mundo

El presidente derrocado, Bashar al Asad, habría huido de Damasco a un destino desconocido la madrugada de este domingo después de que una repentina ofensiva insurgente en Siria tomara la capital en apenas una decena de días. Las facciones rebeldes, con Hassan Abdul-Ghani, comandante del grupo militante, Hayat Tahrir Al Sham -ex filial de Al Qaeda- al frente, pusieron fin a 53 años de gobierno de la familia Asad, un régimen que aterrorizó a su población durante décadas. [Las imágenes de la caída del régimen de Asad]

«La ciudad de Damasco está libre del tirano Bashar Asad«, declaró Hassan Abdul-Ghani, que invitó a «las personas desplazadas en todo el mundo» a regresar a una «Siria libre» mientras se liberaba a los presos de la cárcel de Sednaya, símbolo del régimen donde se retenían a miles de opositores.

Miles de personas, en coches y a pie, se congregaron en una de las principales plazas de Damasco, saludando y coreando «Libertad»tras medio siglo de gobierno de la familia Asad, así como en al tercera ciudad del país, en Homs. La residencia presidencial en el barrio distrito de Malkeh de la capital ha sido asaltada. El mando de la oposición armada siria dice que impondrá hasta mañana el toque de queda en Damasco.

Mientras los sirios expresaban su alegría, el primer ministro Mohammad Ghazi al Jalali dijo que estaba dispuesto a apoyar la continuidad del gobierno y a cooperar con cualquier dirigente elegido por el pueblo sirio.

El presidente electo de EEUU, Donald Trump, uno de los primeros en reaccionar a la caída del régimen sirio, aseguró que el hasta ahora mandatario sirio, Bashar al Asad, ha huido de su país porque su aliado, el presidente ruso, Vladimir Putin, ya «no está interesado en protegerlo».

El fin del férreo gobierno de la familia Asad sobre Siria asesta un duro golpe a Rusia e Irán, que han perdido un aliado clave en el corazón de la región.