SANTO DOMINGO.-Haití se encuentra nuevamente en estado de emergencia a causa de la violencia que imponen las bandas armadas en este empobrecido país caribeño, donde al menos 1,520 personas fueron asesinadas y 609 resultaron heridas durante el segundo trimestre de 2025, un año decisivo para crear las condiciones que permitan convocar elecciones generales para febrero próximo.
La medida, adoptada por el Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT) y el Gobierno en medio de una situación que no hace más que agravarse, fue hecha pública durante el fin de semana con el objetivo de «continuar la lucha contra la inseguridad y responder a la crisis agrícola y alimentaria», en un contexto en el que al menos una de cada tres personas que viven en la región metropolitana de Puerto Príncipe son desplazadas internas.
En el comunicado, el CPT y el Gobierno subrayaron su «firme determinación de adoptar todas las medidas urgentes y necesarias para restablecer la seguridad, garantizar el buen funcionamiento de las instituciones de la República y restaurar la dignidad nacional».
Al asumir el pasado jueves la presidencia rotativa del CPT, Laurent Saint-Cyr declaró la guerra a las bandas armadas que aterrorizan a la población, pidió a la comunidad internacional enviar más soldados al país y afirmó que se acabó el tiempo de los discursos.
Un día después fue nombrado al frente de la Policía Nacional del país (PNH) Andre Jonas Vladimir Paraison, a quien St-Cyr instó a tomar «todas las medidas necesarias para restablecer la seguridad», que «intensifique» las operaciones policiales en todos los frentes y que libere, «uno por uno», los territorios controlados por las bandas.
En el país opera la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS) que, liderada por Kenia, la integran policías de varias naciones -y soldados en menor cantidad- pero que en la práctica no ha podido frenar el avance de las bandas que controlan el 90 % de Puerto Príncipe y se han desplazado a otras zonas.
Solo en el segundo trimestre de este año, al menos 1.520 personas fueron asesinadas y 609 resultaron heridas, principalmente en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, en su mayoría perpetrados por bandas criminales, según un informe publicado recientemente por la Oficina Integrada de la ONU en el país (Binhu, en francés), que calificó de «extremadamente preocupante» la situación de los derechos humanos en el país.
























