Por José Rivas

SANTO DOMINGO.-El alcalde de Dajabón, el bravucón Santiago Riverón, que se ha erigido como el defensor número uno de la seudonacionalidad, es ahora la vergüenza de muchos sectores que ven  la realidad de un falso vendedor personaje.

Desde hace tiempo, Riverón es aplaudido por un público integrado por “focas”, es un loco viejo que anda para arriba y para abajo con el pobre discurso de perseguir a los haitianos que en su gran mayoría, pasan a la parte del este de la isla, a contribuir al desarrolla.

Los haitianos no son nuestros enemigos.

Pero gracias al apoyo de sectores conservadores, personeros como Riverón o el jefe del grupo paramilitar que encabeza Ángelo  Vázquez, se pasean abiertamente por los medios de comunicación, recibiendo un apoyo mediático, con un discurso cargado de odio.

Y ese odio que hincha el corazón  al “guardia de la frontera”, cuando se destapa a maltratar a una persona que investigaba la contratación de haitianos para recoger la basura de Dajabón.

¡Sorpresa! El gran defensor de la dominicanidad esconde bajo ese telón que los dominicanos no quieren recoger basura  por 15 mil pesos mensuales.

Es que Riverón es un explotador, no solo de la mano de obra de sus vecinos, si no que pretenden que los dominicanos realicen ese trabajo por una mensualidad de miseria.

Ataca a los indocumentados, los explota y ahora insulta con todo tipo de improperios a una persona que solo espera una información sobre  por qué tiene tantos haitianos recogiendo la basura en la calles de Dajabón.

Pero como Riverón son muchos los que se esconden detrás de la campaña “racista”.

Son muchos los que se esconden detrás de la propaganda del odio.

Y sin embargo, son explotadores de los indocumentados. Y como el caso de Riverón incluso tiene que beberse su propia “sangre” ante la necesidad de acudir a esa mano barata para realizar una labor en el territorio nacional.