Cobertura.- El tradicional Sermón de las Siete Palabras leido en este Vienes Santo fue dirigido a la clase gobernante y un mea culpa a la cúpula esclesiástica por actual muchas veces de espaldas a los más oprimidos.
Denunciaron los actos de corrupción,la violencia intrafamiliar y la falta de políticas pública en favor de los sectores vulnerables y de manera muy precisa de la juventud y la niñez.
El Sermón de las Siete Palabras es una de las tradiciones más emblemáticas de la Semana Santa en la República Dominicana, donde cada Viernes Santo se meditan las últimas expresiones de Jesucristo en la cruz, convocando a miles de fieles tanto de manera presencial como a través de transmisiones en medios de comunicación.
La Primera Palabra del Sermón de las Siete Palabras, pronunciada este Viernes Santo bajo la frase “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, estuvo a cargo del R.P. Francisco Benita Alvarado Herrera, Vicario Episcopal de Pastoral de Adolescencia y Juventud, quien centró su reflexión en el perdón, la responsabilidad social, la violencia, la corrupción, la crisis de valores y el papel de la Iglesia y la sociedad ante los problemas actuales.
El sacerdote reflexionó sobre el significado del perdón desde la cruz, señalando que Jesús intercede incluso por sus propios victimarios, mostrando que el corazón divino no se complace en la muerte del pecador, sino en su salvación.
Perdón y autocrítica de la Iglesia
Durante su reflexión, el sacerdote pidió perdón por las veces en que la Iglesia se aleja del Evangelio y de los más necesitados, señalando que en ocasiones puede estar más cerca del poder, del funcionario o del escritorio que del enfermo, el anciano, el inmigrante, el encarcelado o el pecador arrepentido.
























