SANTO DOMINGO.Ante la tragedia que vive el pueblo venezolano tras los fuertes terremotos registrados el pasado 24 de junio, que han provocado numerosas víctimas mortales, heridos y desaparecidos, la Arquidiócesis de Santo Domingo manifestó su profunda solidaridad y cercanía espiritual con los afectados.

A través de un mensaje dirigido al pueblo venezolano, Mons. Carlos Tomás Morel Diplán, Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, expresó el dolor y la consternación que embargan a la Iglesia dominicana al conocer las devastadoras consecuencias de los sismos que han golpeado distintas comunidades de la nación sudamericana.

 

El prelado manifestó su especial cercanía con las familias que hoy enfrentan el sufrimiento por la pérdida de seres queridos, así como con aquellas que permanecen en angustiosa espera de noticias sobre familiares desaparecidos.