Cobertura.- Un terremoto de magnitud 5.5 afectó la región oriental de Cuba este domingo 8 de febrero de 2026. Según el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), el movimiento telúrico tuvo su epicentro a 25 kilómetros al sur del municipio de Imías, en la provincia de Guantánamo. Inicialmente, se reportó una magnitud de 5.9, pero luego ajustó la cifra a 5.5 grados en la escala de Richter.
El temblor ocurrió a las 7:00 a.m. y fue perceptible en varias localidades cercanas. Según el reporte preliminar del CENAIS, el epicentro se ubicó a 16 kilómetros al noreste de Imías con 13 km de profundidad. De acuerdo con datos de la Defensa Civil y la Cruz Roja, hasta el momento, no se han reportado daños materiales ni víctimas en la región.
El sismo es parte de una serie de movimientos telúricos que se producen en la zona oriental de Cuba y Haití debido a la interacción tectónica en el límite entre las placas del Caribe y la Norteamericana. En particular, la Falla de Oriente, una de las más activas en la región, es responsable de gran parte de los sismos que ocurren en esta área.
La Falla de Oriente es una falla transcurrente que se extiende por cerca de 1.000 kilómetros a lo largo de la costa sureste de Cuba. Esta falla genera alrededor del 70% de los temblores en la isla. Además, converge con otras fallas en Haití, como la Falla Enriquillo-Plantain Garden, que fue responsable del devastador terremoto de 2010 en Haití, que alcanzó una magnitud de 7.0 en la escala de Richter y dejó cientos de miles de muertos.
En los últimos años, la región ha experimentado una serie de temblores significativos, como el sismo de 6.1 grados en Chivirico, en diciembre de 2024, y el de 6.7 grados en Pilón, en noviembre de 2024. Estos eventos reflejan el estrés tectónico acumulado debido a la subducción de la placa del Caribe bajo la placa Norteamericana al norte, lo que genera la liberación de energía en bloques locales.
El terremoto de 2010 en Haití fue uno de los más devastadores de la región. El 12 de enero de ese año, un sismo de magnitud 7.0 golpeó cerca de Léogâne, a unos 25 kilómetros de la capital, Puerto Príncipe. El desastre dejó entre 220.000 y 316.000 muertos, más de 300.000 heridos y 1.5 millones de personas desplazadas. La infraestructura del país se desplomó, con miles de edificios destruidos, incluyendo hospitales, escuelas y viviendas.
Fuente: Periodico Cubano
























