Cobertura.– El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y exsenador Yván Lorenzo cuestionó la labor desarrollada por Milagros Ortiz Bosch al frente de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), al considerar que esa institución no ha respondido con efectividad ante los reclamos de transparencia y las denuncias de supuesta corrupción en el Estado.
Durante una entrevista exclusiva concedida a la periodista Jessanin Frías para el programa Hispaniola News, Lorenzo puso en duda las altas calificaciones otorgadas por la DIGEIG a dependencias gubernamentales que posteriormente quedaron involucradas en controversias públicas.
“La Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental le otorgó casi un 99 % en su evaluación a la gestión de Educación; le otorgó un noventa y pico por ciento en transparencia a la gestión de Hugo Beras y casi el 100 % a SeNaSa. Entonces, ¿de qué estamos hablando? No sabemos si es ocultamiento o transparencia”, expresó.
El dirigente opositor también recordó que Ortiz Bosch informó sobre el envío de 246 expedientes con presuntos indicios de corrupción al Ministerio Público. Cuestionó que, después de más de cuatro años, se desconozca públicamente el resultado de esos casos.
“Pienso que doña Milagros no ha sido efectiva en la lucha por transparentar el desorden que tiene el Gobierno que encabeza el PRM”, sostuvo Lorenzo.
Cuestiona falta de información en Banreservas
Al abordar la transparencia de Banreservas, Lorenzo afirmó que, durante la gestión de Samuel Pereyra, solicitó informaciones que, según explicó, no estaban protegidas por el secreto bancario, pero nunca le fueron entregadas.
Aseguró que también acudió a la institución dirigida por Ortiz Bosch sin obtener respuesta favorable.
“Esa información no estaba bajo el principio de discrecionalidad del secreto bancario. Sin embargo, no son transparentes”, declaró.
Lorenzo sostuvo que Banreservas, por ser una entidad estatal que administra recursos de los dominicanos, debe publicar todas las informaciones que no comprometan los datos privados de sus clientes ni las operaciones amparadas legalmente por el secreto bancario.



























