LA REFLEXIÓN DE UN JOVEN MÉDICO
SANTO DOMINGO. Nuestro país tiene los recursos humanos y económicos para responder a tragedias de una manera eficaz y objetiva.
No vale nada hablar a cada rato y decir que todo está bien y que ahora es mejor que antes o viceversa, eso no resuelve nada, solo hace que un grupo de personas de la sociedad se sientan protegidos y otros se sientan apoyados. ¿Pero este simple juego de palabras resuelve algo?
Con esa simple pregunta hago este mea culpa por ser de profesión médico y haber conversado sobre tragedias y respuestas a estás con muchos colegas, criticar sin aportar es lo más fácil y no es este el caso.
Ya lo pasado pasado, y debemos con dolor ir al futuro que nos mira y se ríe de nuestras debilidades como país al momento de responder con energía y objetividad.
No hay una dirección nacional de emergencias y desastres con sentido común, todo es con la mirada a qué dirán de sus directores y personal de vara alta en las instituciones de respuesta de urgencias ante desastres
El personal de rescate tiene entrenamiento y saben hacer su trabajo, pero sin tecnología y dirección objetiva no tienen nada. Tres caballos tirando para lugares opuestos no llevan a un final feliz.
Debemos entrenar el personal directivo de estas instituciones en sentido común y planificación para que estos valientes rescatistas hagan el trabajo más eficiente y con resultados menos funestos.
Tenemos un servicio de taxi ambulancia donde el personal no tiene entrenamiento básico en nada.
Los choferes de estas unidades no tienen idea de cómo funciona una ambulancia, mucho menos que es prudente al volante de una flamante unidad, adquirida por el Estado a un alto precio con muy pocos insumos adecuados en el interior las mismas.
El personal paramédico padece de algo igual, el entrenamiento es el común denominador, la ausencia de este.
Los médicos que laboran en estas instituciones tienen los conocimientos y la intención de ayudar y brindar lo mejor de ellos, pero desde que algún director o directivo ve o se siente superado por los conocimientos de este galeno … Los pisan para que no se vean mucho y no sean una competencia para ellos.
La supervisión de las emergencias por desastres está en manos de un personal calificado a medias, trabajan más como opresores del personal por debajo de ellos que como un guía para ellos, para que así crezcan profesionalmente y aprendan a supervisar (así no son amenazados con ser cambiados por estos).
De los hospitales de trauma no voy a hablar porque no tengo nada que decir de estos, … están siempre llenos, por la ineficiencia de sus directores y los jefes de estos.
El Colegio Médico Dominicano tiene una gran parte de la culpa de las carencias del sistema por no ser partícipe o llevar propuestas para la mejoría de este.
De la prensa no puedo decir nada tampoco porque lo que veo es que pasan información sin filtrar y ponen y quitan noticias ficticias, fotos dignas de Dante y nadie dice nada… Son imposibles de regular siempre tienen la razón o buscan la forma de tenerla, aunque en su trabajo violen todos los derechos de los heridos o siniestrados.
Si me preguntas ¿si esto se puede arreglar? te diría que sin titubear. Pero esto tiene un costo muy alto políticamente para los partidos políticos, valga la redundancia y un bajo costo económico para el país.
La reorganización del sistema de respuesta a emergencias a desastres en nuestro país es un eco en el mar, nadie quiere ser el malo de esta película de horror que vivimos el día y la madrugada de hoy.
A algunos no nos importa lo que digan o piensen de nosotros si logramos el objetivo de responder a tiempo de forma eficaz y objetiva, y así salvar vidas que lamentablemente hoy no pudimos.
Quiero por último que leas mis disculpas por no haberte sido útil en ayudar a salvar la vida de tu familiar o amigo en esta tragedia de hoy.
Paz a las almas de los siniestrados.
Las tragedias no son eventos planificados …no sabemos cuándo o donde será la próxima.
Hay que formar una fuerza (sar), donde estén mezcladas instituciones públicas y privadas para el entrenamiento de los niños en las escuelas y los empleados públicos y privados, para así poder dar respuesta a catástrofes, los japoneses son un buen ejemplo a seguir y si a ellos les ha funcionado este sistema sar deberíamos copiarlos y solicitar su ayuda para en un corto plazo tener capacidad de respuesta ante una situación como la recién pasado o peor que esta.
Mi nombre es César Coradín, soy médico de profesión especialista en cirugía de traumatología y ortopedia de la República Dominicana.

























