AGENCIA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado desde su residencia particular en Mar-a-Lago que había ordenado una serie de ataques aéreos a gran escala, “decisivos y poderosos”, contra Saná, la capital de Yemen, con el objetivo de golpear a los rebeldes hutíes respaldados por Irán, a los que acusa de interrumpir el tráfico marítimo en el mar Rojo. Se trata de la primera operación militar en Oriente Próximo de la nueva Administración desde su toma de posesión en enero. Trump…
Los ataques han dejado al menos 31 muertos y 101 heridos, según un nuevo balance hecho público este domingo por el ministerio de Sanidad de los rebeldes. El portavoz del ministerio afirmó que los ataques tuvieron como objetivo la capital, Saná, las provincias de Saada (noroeste) y Al-Bayda (centro) y la ciudad de Radaa (centro).
Tres fallecidos en accidente de tránsito en Paya, Baní
«Hoy he ordenado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que emprendan una acción militar decisiva y contundente contra los terroristas hutíes en Yemen», escribió el mandatario en su red social, Truth. «Estos han librado una campaña incesante de piratería, violencia y terrorismo contra buques, aeronaves y drones estadounidenses y de otros países».
Trump no se olvidó de arremeter contra su antecesor en el cargo por la situación en el golfo de Omán. «La respuesta de Joe Biden fue patéticamente débil, por lo que los hutíes, desenfrenados, simplemente siguieron adelante», añadió, explicando que hace más de un año que no circula de forma segura por la aguas del mar Rojo un buque comercial con bandera estadounidense. «El ataque hutí a buques estadounidenses no será tolerado. Utilizaremos una fuerza letal abrumadora hasta lograr nuestro objetivo», esgrimió Trump, amenazándoles con un «infierno» como nunca han visto antes.
Envío, además, un mensaje directo a Irán. «¡El apoyo a los terroristas hutíes debe cesar INMEDIATAMENTE! NO amenacen al pueblo estadounidense, a su presidente, quien ha recibido uno de los mandatos más extensos de la historia presidencial, ni a las rutas marítimas mundiales. Si lo hacen, ¡CUIDADO, porque Estados Unidos los exigirá cuentas y no seremos amables!», indicó en su habitual tono amenazante.
Todo ello después de que el propio republicano mostrara su interés en alcanzar un acuerdo con Irán para prevenir el desarrollo de armas nucleares, sin descartar, al mismo tiempo, una intervención militar en caso que los iraníes no estén dispuestos a aceptar las condiciones de su acuerdo.


























