El procurador adjunto Wilson Camacho expresa respeto a la decisión del tribunal de variar la calificación jurídica de homicidio involuntario a dolo eventual
SANTO DOMINGO».- El Ministerio Público resaltó este viernes la abundante cantidad de pruebas presentadas contra Antonio Espaillat y Maribel Espaillat y externó su respeto a la decisión del tribunal de variar la calificación jurídica contra los hermanos procesados por el desplome del techo del Jet Set, el cual provocó la muerte de 236 personas e hirió a más de 180, la noche del 8 de abril de 2025.
“Respetamos la decisión que ha tomado el tribunal en ese sentido, y ahora iremos al juicio a probar los hechos que nosotros hemos colocado en la acusación, con la prueba, con la cantidad abundante de pruebas que ha aportado el Ministerio Público y con esta nueva calificación jurídica”, sostuvo el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, al resaltar la fortaleza de la acusación y la gran cantidad de pruebas que la sustentan. Camacho agradeció el reconocimiento hecho al trabajo del Ministerio Público con la acusación que hizo el juez Franny González, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, previo a variar la calificación jurídica del caso de homicidio involuntario a dolo eventual, como lo plantearon varias partes querellantes, actores civiles y acusadores particulares.
El Artículo 295, del Código Penal dominicano anterior al promulgado este año, establece: “El que voluntariamente mata a otro, se hace reo de homicidio”. Este delito puede conllevar penas de hasta 20 años de cárcel”.
Al ser abordado por periodistas sobre la variación de la calificación jurídica, el procurador adjunto Wilson Camacho resaltó: “En primer lugar, nosotros agradecemos enormemente al tribunal el reconocimiento que hizo a la acusación del Ministerio Público, la cual calificó, incluso, como una acusación casi perfecta. Y, digo yo, que no perfecta, porque nada humano es perfecto”.
“Es un reconocimiento a la ardua labor que realizó el Ministerio Público y a la calidad de la investigación que nos caracteriza a nosotros en cada proceso”, agregó. Sobre la siguiente etapa del proceso, dijo que ahora el tribunal deberá enviar el caso a la Coordinación de los Juzgados de Primera Instancia de los Tribunales Colegiados, para que se haga un sorteo.
El tribunal que resulte apoderado en ese sorteo deberá convocar nuevamente a audiencia, en la cual se comenzará desde cero a producir la prueba por parte del Ministerio Público.
“Nosotros estamos listos, estamos más que listos, porque estamos completa y absolutamente confiados en el trabajo que ha realizado el Ministerio Público, y esperamos simple y llanamente que nos convoquen, para una vez más probar los hechos que ha acusado el Ministerio Público”, recalcó el director de Persecución. Durante el proceso el Ministerio Público ha establecido que el colapso del techo del Jet Set fue consecuencia de la sobrecarga que se colocó en el techo.
Varios peritos aportados por el Ministerio Público concluyeron, unánimemente, que se colocó peso de más sobre el techo y que no calcularon el peso que estaban colocando, lo cual generó una fatiga en las vigas, que hizo que las vigas fueran cediendo y colapsaran.
Los especialistas presentaron los resultados del informe técnico pericial realizado al establecimiento luego de que ocurrieron los hechos, estableciendo, como consta en el expediente acusatorio, que la estructura colapsó porque fue sobrecargada con diferentes aparatos, entre estos, equipos de climatización de gran volumen, tinacos de agua y casetas.
Camacho ha señalado también en el proceso que los propietarios del Jet Set fueron colocando de manera indiscriminada, capas de fino hasta llegar a cuatro capas de fino, que, junto a los tinacos, a las casetas y a los aires acondicionados, además de los equipos de sonido que estaban colgando del techo y las luces, generaron el colapso de la discoteca.
También, ha indicado que el colapso del Jet Set es la consecuencia de la irresponsabilidad y la negligencia de los imputados, que no cuidaron, ni calcularon lo que estaban haciendo en el techo.
El expediente consta de 156 páginas e incluye 84 testigos, además de peritajes de ingeniería sismorresistente y patológica.
























